{cosas que le pasan a una madre de familia numerosa}

17 de febrero de 2010

¿ARRIESGAR?

Toda mi vida me ha dicho mi madre que parezco una monja vistiendo, no me emocionan los floreados, ni los colores chillones, así que mi época de los 80 fue una tortura para mí y para ella. Además mis colores (pecosa y pelirroja) ya llaman la atención lo suficiente y no hace falta hacerlo más. Como no trabajo fuera de casa mi vida social con tanto niño y fuera de mi ciudad se reduce a NADA, así que mi vestuario es aburrido, aburrido, aburrido: vaquero y jersey liso con botas o bailarinas, dependiendo de si es invierno o verano. A eso hay que sumar los kilos de sube y baja de cada embarazo, con lo que tengo pantalones de varias tallas colgados en el armario. Ahora empiezo a bajar kilos y sobre todo ¡volumen! y con tanto blog de moda al que me estoy viciando me estoy planteando dar un pasito y lanzarme un poco y modernizar mi vestuario, aunque sin perder mi norte!! Este verano ya me compré un par de vestidos (que me dió por los vestidos y aún no me he bajado del burro) que no tenían nada que ver con lo que normalmente cuelga de mis perchas, ¡¡y el éxito fue total!! Ahora me gustaría probar con unos pitillos, pero tienen que ser con la cintura un pelín alta, porque los que son en plan choni no, no y no...Empieza la búsqueda... ¡¡Lo siguiente será tijeretazo al pelo!!

1 comentario:

  1. Así se hace!!!!!!!!!!...hay que arreglarse para una misma...
    Bss...

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