{cosas que le pasan a una madre de familia numerosa}

24 de abril de 2010

La estación del Norte

Ayer fui a recoger a mi hija Sofía a la estación del Norte. Volvía del viaje de fin de curso del cole. Han estado 5 días fuera, en La Coruña y ha vuelto sin voz y cansadísima, lo normal en estos casos. Mientras esperábamos que llegara su tren me he parado a observarlo todo. Hacía tiempo que no iba a la estación y la verdad es que cuando vas para irte no te paras a ver nada sino los paneles que indican el andén de salida de tu tren. El edificio es una preciosidad modernista con una entrada espectacular repleta de azulejos preciosos (info wikipedia). Pero lo que a mí me gusta es observar a la gente que pulula por ahí. Gente que se va y me gustaría saber dónde y porqué. Gente que llega, alegres, sonrientes, algunos dando botes de alegría, otros tristes, con los ojos llorosos y la emoción a flor de piel no pueden evitar derrumbarse con el abrazo de esos padres que han ido a buscarla a la estación. ¿Qué motivos tendrá para sentirse así?

Cuando voy paseando por la calle no puedo evitar intentar imaginarme como será la vida de la gente que me cruzo. A qué se dedican, si tienen hijos, si son felices con su vida. No sé si sólo me pasa a mí o es más común de lo que creo. Estoy como un cencerro?¿Empiezo a buscar ayuda?

Ciao!

1 comentario:

  1. No estás mal para nada... a mi me pasa lo mismo, si observo en una estación o en el aeropuerto a la gente siempre pienso que tipo de vida tendrán, en que trabajarán, que harán, a donde irán..

    Gracias por tu visita a mi blog..!! besossss

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