{cosas que le pasan a una madre de familia numerosa}

14 de mayo de 2010

Mallorca by me



La cala de Deiá

Creo que voy a hacer una sección para hablar de lugares en los que he estado porque me apetece, aunque sea para recordarlos.

Para empezar hoy nos vamos a Mallorca. La isla y yo tenemos una relación de amor-odio bastante curiosa. Me encanta ir porque adoro los paisajes, las calles de Palma, las tiendecitas, las casas maravillosas que hay por la parte antigua con esos patios (para mí clastas) preciosos que en verano están bien fresquitos y llenos de plantas. Porque se come de vicio: pá amb olli con los amigos, pero ¡eh! sólo pan moreno de La Deliciosa y con la sobrasada de Casa Sabater, de lo mejor de la ciudad! Las ensaimadas las conoce todo el mundo aunque ahora ya ni se parecen a las que se hacían antes...sniff. Mis preferidas son las lisas (que no tienen nada) e individulaes., pero descubrí hace un par de años la ensaimada de limón, sólo por encargo en los hornos de la Mallorquina...uhmmm!! qué rica!! Las hay de sobrasada, de pimientos, de albaricoque (¡una de mis preferidas!) y las rellenas que pueden ser de cabello de ángel, de crema pastelera y también de nata (pero no me gustan nada).



Ensaimada de albaricoque, ¡qué buena!

Desconocidas son las cocas de patata y los cuartos. Las cocas tienen que ser de Ca'n Molinar en Valldemossa, y los cuartos es tradición tomarlos en el Bar Bosch, en la plaza de Juan Carlos I, al principio del paseo del Borne. Aunque también se pueden tomar las 2 cosas y unas ensaimadas buenísimas en un clásico de Palma: Ca'n Joan de S'Aigo. Hay dos, uno en la calle Bonaire y el original que está en la C/ Sanç, pero seguro que en los dos te toca hacer cola para entrar, algo que sólo verás ahí. Otro clásico para mí era tomarse un perrito caliente en el chiringuito de la plaza Weyler, pero hace una eternidad que no lo hago y no sé cómo serán ahora.
Más cosas... ¡uy! no me puedo olvidar de los estruquines!!! Es un dulce hecho a base de clara de huevo y azúcar, como si fuera merengue, pero está crujiente. Otra variedad es con la yema y desde hace unos años también los hacen con coco, que a mí no me gusta nada nada nada. Pero si los estruquines están buenos, ir a la confitería Ca'n Frasquet a comprarlos es una delicia. La confitería es un bombón, decorada para que todo entre por los ojos, y es raro que salir de allí con las manos vacías. Otra de sus especialidades son las frutas confitadas o escarchadas.

Ya estamos en la zona comercial de la ciudad y lo mejor que se puede hacer es perderse por las calles que suben y bajan. No puedo recomendar tiendas porque hay muchísimas y algunos locales son cambiantes, pero hay verdaderas joyas para descubrir. Aunque una de las cosas malas que tiene la ciudad es el horario comercial... teniendo en cuenta que la isla prácticamente vive del turismo el horario de las tiendas es lo más anticomercial que se puede ver. En pleno verano siguen abriendo a las 4'30, cuando en las calles no hay ni lagartijas, pero cierran a las 8, cuando todo el mundo sale a la calle... ¿se puede entender semejante incongruencia? Lo lógico sería abrir más tarde y cerrar también más tarde...¿no?

Lo malo de la isla es que me agobio cuando llevo mucho tiempo allí, me entra una especie de síndrome de querer salir de allí, porque estoy rodeada de agua y ha habido veces que he tardado 4 dias en salir de allí porque los aviones iban siempre llenos... así que el agobio iba en aumento, y eso se transformaba en una mala leche que me hace transformarme en algo así como el increible Hulk. ¡No se me puede ni hablar!

En la isla hay cientos de lugares maravillosos. Los pueblos del norte son mis favoritos, Deiá sobre todo. Pero el verano pasado descubrí este escondido en la montaña cerca de Puigpunyent: el hotel Es Ratxó. Fuimos sólo a cenar y de noche es espectacular, así que imagino que estar hospedado en este hotel con todo lo que ofrece debe ser una maravilla y además tiene spa...¿qué más se puede pedir?

El Hotel Rural Es Ratxó



Vista de la terraza con la piscina al fondo

Ahora a soñar con volver ahí otra vez...

Ciao!



1 comentario:

  1. qué gracia, pili, qué ganas me han entrado de comer coca y ensaimada!! yo iba hace muchos años pero siempre al norte, por pollensa. tengo muy buenos recuerdos de esos veranos.

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