{cosas que le pasan a una madre de familia numerosa}

25 de noviembre de 2010

Cosas de la edad



Mi madre es una virtuosa del punto, hace maravillas y a mi tropa les hizo tropecientos jerseicitos de bebé y chaquetitas ya de más mayores que guardo como un tesoro. Los vaqueros para cuando han sido mayores porque de bebés han ido de bebés, de los de antes con faldón también hechos por la abuela. Cuando mis hermanos y yo de pequeños nos portábamos mal mi madre nos castigaba sentados en el sofá con una aguja de punto y ahí que nos tirábamos un ratito quietecitos y pasando puntos. Yo era la que más tardaba, mis hermanos lo hacían en un pis pas pero yo tardaba la tira. Quiero pensar que era mi afán perfeccionista el que me hacía tardar más de la cuenta y no que sea negada para esto, aunque es la segunda opción seguro.

Con una madre como la mía, que es una manitas para estas cosas, que yo sea taaan negada era frustante para mí, que no para ella. Las manualidades de pretecnología (a algunas les sonará a chino esta asignatura) en las que había que coser me las terminaba haciendo mi madre porque yo acababa atacada viendo que no era capaz de hacer algo decente. Así que me busqué una manualidad que no fuera el punto pero que me permitiera reconciliarme con las agujas. Empecé con el petit point, y después me pasé al punto de cruz, y ¡menudo descubrimiento fue!

De vez en cuando me dan arranques y me tengo que poner como loca a hacer una labor, porque aunque prepararla es bastante coñazo, una vez que estás en faena no puedes parar y no sabes lo que relaja. Yo me olvido de todo, y mira que eso es difícil.

He hecho cuadros con los nombres de los hijos de alguna amiga (el resto todavía espera, incluidas mis hijas) y mil baberos bordados. Me encantan y se hacen muy rápido, y la preparación tampoco es muy aparatosa. Y si te pones a buscar blogs de punto de cruz alucinas, hay auténticas maravillas paseando por la red de redes.

Estos son los últimos que le he hecho a Jaime para el cole, así no hay dudas de quién es el propietario.


Los aviones son una de sus obsesiones.




Pero lo que me tiene alucinada conmigo misma últimamente es que me plantee seriamente queres aprender a coser, el corte y confección de toda la vida. ¡Y también que quiera que mi madre me enseñe a hacer punto! El día que se lo diga se me muere de la risa.

¡Flipo!

Ciao!

P.D.: Las fotos son malas de narices, pero las he hecho yo. Otra cosa que tengo que aprender, a hacer fotos decentes.

6 comentarios:

  1. me encanta lo sincera que eres en tus comentarios. eres un partidazo!! cocinas y bordas, te compro!



    un beso

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  2. uy, me encantan!!!! qué bonitos te han quedado!! mi prima también es manitas con el punto de cruz y a mi hermana, para su niño, le bordó los baberitos.

    Yo voy al revés, de pequeña en pretecnología bordaba de miedo... y ahora le pedí el punto (nunca mejor dicho!!)

    besos

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  3. Pues me parece fenomenal, hay mucha gente que lo hace para desconectar y desetresarse, así que... Nunca se sabe, a lo mejor resulta de lo más relajante, además de útil.

    saludos de las três y feliz finde

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  4. Is: me compras con todo el equipo? tú has pensado si soy rentable? me parece queno has hecho cuentas...jajajaja!!!

    Coco: pues mira, yo a ver si me espabilo y aprendo pero te digo ya que mi madre va a perder la paciencia y se va a descojonar.

    Três: hombre, para hacer cuadritos de decoración, pero no va nada con vuestro estilo!!

    Besos a las 5 y feliz fin de semana!!

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  5. Vintage By Löpez-Linares1 de diciembre de 2010, 23:18

    Me enacanta coser, el punto de cruz y todas las labores de aguja !!! es lo más relajante del mundo

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  6. Mi madre nunca fue de coser y siendo abuela hace unas cosas preciosas y punto también. A mi tampoco es que se me de muy bien. Uno de los mios tb se llama J!
    Bss

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¡Gracias por hacer un apunte en el cuaderno!