Cosas que le pasan a una madre de familia muy numerosa

28 de enero de 2011

El rincón de las madres: Para volver a tu ser

Llego tarde para usar esto, pero por si alguien todavía está a tiempo os cuento el que imagino que debe ser el secreto mejor guardado de las famosas para volver a su talla de pantalón o falda a la velocidad de la luz después de dar a luz. Porque la madre naturaleza no opera en ese campo, te lo digo yo. 

Las habrá que tras una cesárea (mejor dicho en ella) se quiten esa capita de grasa que luego no hay forma de eliminar y que yo ya ni me molesto en mirar. El día que se quiera ir la despediré sin tristeza. Y otras habrá que no pasen por una cesárea. Pero todas están luego estupendas de la muerte, generando envidias nada sanas y poniendo dientes largos a las que no pertenecemos al olimpo de las afortunadas (para lo que sea).

¡¡Pero he descubierto el secreto para que estén así de estupendas!! Durante las fiestas navideñas entré a una tienda de bebés de mi ciudad (la mía, no en la que vivo, puntualicemos), ví la publicidad, y después de leerla flipé. 







¡¡¡¡ Es una faja para "cerrar" las caderas después del parto!!!! Se llama ShrinksHIPS y sólo se puede usar durante las 8 semanas después de parir.

Me quedé sin palabras y luego maldije el no haber descubierto esto hace 14 años (seguro que existía pero era un secreto de Estado) le hubiera sacado  un partidazo enorme y a lo mejor podría abrocharme pantalones que sé que no podré abrocharme jamás.

¡Feliz fin de semana!

26 de enero de 2011

Y parecía que había muerto

Pensaba que el post anterior se iba a tirar colgado una eternidad porque el domingo el router se cayó al suelo mientras montaba la mesa nueva del despacho y no respondía así que los globos además de desinflados estarían hasta pasados de moda. Es curioso que siempre nos damos cuenta de que algo nos falta cuando ya no lo podemos tener. Y yo me he dado cuenta que soy internet-adicta, lo confieso. Estuve tirando de Iphone, y no es lo mismo, me dejaba los ojitos y la paciencia, porque en mi casa las bondades de la vida moderna (para algunas cosas) no llegan. La cobertura de móvil es patética, de esas de baldosa: cuando pillas la baldosa del suelo en la que hay cobertura ya no te mueves de ahí, anclado al suelo toda la conversación y ¡pobre de tí como te muevas un milímetro!

Parece demoníaco con esos cuernecitos.


Llegados al punto en que creía que el router no volvería a la vida tienes que llamar a la compañía de turno para que lo sustituyan a la de ya. Pues no contestaban, directamente. Con el cabreo puesto y en caliente los mandas a tomar el fresco y me pongo a buscar (en el iphone, dejándome ojitos y paciencia) ofertas de internet. Como ya he dicho que aquí la vida moderna no llega casi, el que te ofrezcan 10MB de internet y tener que ser yo las que les diga que gracias, pero aquí esas velocidades no llegan, es terrible.  

Pero aún hay cosas peores, sí. Después de despotricar todo lo despotricable y algo más, resulta que el router está vivo y al final no hemos cambiado de compañía porque yo, si yo, había enchufado mal el cable a la roseta. Mi marido no me lo quería ni decir para no tildarme a mí misma de burra, pero es evidente, no se puede esconder que después de 2 días de repente el router funcionara. Soy lerda, lo sé, ahora ya lo puedo confirmar.

Ciao!

21 de enero de 2011

Desinflando los Globos de Oro

Iba yo muy ufana a repasar los modelitos de los Globos de Oro, pero los tengo ya más vistos que el TBO y no me apetece ya. Sólo diré que menudas aburridas todas, que odio los colores maquillaje en chicas con la piel transparente porque parecen fantasmitas y desaparecen en sí mismas. Que vivan los colores fuertecitos y los trajes bien hechos y apropiados para cada edad y para cada momento. Ya estoy buscando fotos y empezando a despellejar, pues ale, de perdidos al río. Vamos al cotilleo puro y duro, que para eso están las alfombras rojas.

Empiezo por las que me gustaron. Angelina, de Versace Atelier, perfecta esta mujer la muy ... eso, aunque el pelo por enmedio me gusta poco. ¿Hay algún color que le siene mal a esta mujer? No, creo que no. Lo que no sé es que hacía Brad Pitt con gafas de sol a su lado y engominado hacia atrás, porque parecía un mafioso, eso sí, el smoking le queda perfecto.


Pongo a Anne Hathaway sólo por lo atrevido del vestido en ella que nos tiene más acostumbrados a vestir de niña pelín recatada, pero que conste que el color del vestido es feo a rabiar, podría entrar perfectamente en la categoría de "nude", o lo que es lo mismo, sosaina perdido.



¡¡Claire Danes me encanta!! me gusta mucho cómo va maquillada, el peinado, el corte de su vestido de Calvin Klein (soy fan del escote halter) y por fin algo de colorido (aparte de Angelina, pero es que juega en otra liga)


Otra que me ha gustado un montón ha sido Emma Stone, ni idea de quien es, pero ese Calvin Klein es lo más sencillo que se puede hacer en vestido y la tía lo lleva estupendamente y mira que el color no es fácil, algo parecido al melocotón, pero es pura luz andando en la alfombra roja.

De esta actriz me acuerdo en Ally Mcbeal que siempre iba apretadita (el contrapunto de Calista Flockhart) y me encanta el color de su vestido, el corte para su embarazo y sobre todo la apertura de la pierna: embaraza sí, y sexy también. Además le favorece ese azul.

Julianne Hough, de Marchesa. Sencilla aunque el peinado le quede demasiado pomposo pero con un cuello que salva el resto del traje. Y otra vez un cuello que deja los hombros al aire... ¿me estoy obsesionando?

Olivia Wilde, como princesa que es de eso va, me encanta el vestido, aunque sea un poco repetido el patrón de las lentejuelas (ya lo llevó Taylor Swift en unos premios y alguien más en los Oscar 2010, aunque no recuerdo quien y no me voy a poner a googlear). Pero necesito que alguien me explique cómo se puede andar con semejantes taconazos con puas y salir con los tobillos enteros, no me lo explico, pero tiene que doler eso seguro.

Esta es Maria Eladia Hagerman, supongo que mujer de Iñarritu, y va estupenda, así sin más.



Y ahora empezamos con lo que no ha gustado nada nada nada de lo que se ha visto por ahí el resto no merece ni mención y además no tengo tiempo (teniendo en cuenta que las fotos las he sacado de la página de Vogue y había 114, calcula lo que se queda en el tintero sin manera de salvarlo). Empezamos por estos dos, porque Seal hoy no se escapa. Otra vez las gafas, como Pitt, no lo entiendo, pero ahí están. Y el resto, pues me pone los pelos como escarpias, lo de la camisa desabotonada hasta el ombligo es de Miami Vice. Y Heidi, no hay por donde coger el vestido de Marc Jacobs, parece que se haya colocado el pareo de mala manera y además me calzo lo primero que pillo aunque se me escape el pie y vaya con los dedos al aire. ¿Esta gente no es consciente de que se les van a hacer fotos y se les va a mirar casi con lupa? Sigo sin entenderlo.



No me disgusta el vestido de Jennifer López, pero me da pánico el maquillaje que no se sabe que le han puesto en los ojos. Rara, rara es poco. Y se fastidió el resto de la pieza musical, no encaja, fácil y rápido.


Lanvin y Julianne Moore. A ver ¿por dónde empiezo? Las arrugas del vestido, esa manga espantosa que a lo mejor colocada en su sitio habría hecho que estuviera estupenda? Sólo se puede salvar el fucsia del vestido, esta vez ni el collar de Bulgari.


Aquí el ramillete de sosaines desaborías que no dicen nada. Leighton Meester se puso 30 años encima con este vestido de Burberry, muy bonito él, pero que a ella es que le hacía mayorcísima, y sólo tiene veintipocos, pues vístete acorde a esos veintipocos que ya tendrás tiempo de ponerte vestidos así, ¡cuando el vestido sea ya "vintage"! Pero el pelo y el maquillaje me valen.


La sombra de Megan Fox (que alguien le dé un pincho de tortilla, ¡por favor!) con un vestido bodil (como dice Carmeron) que por muy Armani que sea flaco (jejeje) favor le hizo porque no disimula nada y le marca todos los huesitos. Y además qué cara de enfado! Del marido mejor no digo nada que el otro día ví un capítulo de Sensación de vivir y es muy malo hacer comparaciones de ese tipo.


¿ Esta es Milla Jovovich? Cuántos años se ha puesto encima? ¿Y ese vestido lleno de odiosos drapeados + corte sirena? No sigo que puede acabar mal la cosa.

Natalie Portman me encanta, le veo carita de muñeca de porcelana, pero este vestido no hay por donde cogerlo, el color es plofff, pero esa rosa que si fuera A parecería la Letra Escarlata, pues no. Y el corte son el recogido debajo del pecho es el mejor para parecer una mega embarazada cuando sólo estás de pocos meses. Efecto mesa camilla


Debajo del felquillón estaba Sandra Bullock, con cara triste. Una pena porque podía haber defendido bien el vestido que llevaba que no estaba mal, pero es lo que pasa, que los vestidos además de ponérselos una encima los tiene que saber llevar, y ella con este pues ni se ha molestado.


Scarlett Johannson, otro espectacular bellezón que no se supo sacar partido. El defecto: los labios que si hubieran sido rojos seguro que se vería de otra forma, pero parece que le ha caído un cubo de pintura encima, y así tenemos a otra que no se saca partido con este pedazo de Elie Saab.



Y se acabó. Me ha costado escribir el post 3 días, pero ya está. Mañana más.

Ciao!

P.D.: y ya no sé cuántas vecs lo he editado ya ¡¡por Dios!!

16 de enero de 2011

Un año más lo típico

Es comenzar el año y todo el mundo empieza a plantearse buenos propósitos, o malos, pero el caso es proponerse hacer algo con la excusa de año nuevo, vida nueva. A ver, seamos realistas, porque casi todos querríamos quedarnos como mínimo como estamos y si acaso mejorar, pero lo de renovar ya habría que pensarlo detenidamente. Así que mejor un "virgencita, virgencita, que me quede como estoy", y si acaso intentamos cambiar cositas que sean manifiestamente mejorables.

En París en septiembre de 2010

Lo suyo es empezar por hacernos una lista mental o en papel. Yo hago de las dos y la mental la voy cambiando. Es que soy muy de hacer listas. Las hago para todo y no sé vivir sin una libreta y un boli en el bolso. Alguna vez me ha pasado que me he dado cuenta al ir a buscar un boli que no llevaba y ponerme nerviosa y todo...Hasta en los bolsos pequeños meto un boli, una que tiene sus manías. Hago listas para saber lo que toca hacer cada día, porque si no la hago algo se me olvida seguro, para ir a ver tiendas nuevas también las anoto para que no se me quede nada en el tintero, y ahora para ir de rebajas está muy bien porque voy a todas las tiendas que me gustan y no se me olvida ninguna. Ideas para el blog...

Retomo que me voy por los cerros y no vuelvo... Hablaba de los propósitos para el nuevo año. Pues eso, que os cuento los míos, que imagino  en parte coincidirán con los del resto del mundo, no vaya a llegar yo a variar la costumbre:

- El primero de ellos es quitarme unos cuantos kilos de encima, los que sean, los que se quieran ir, pero que por favor no vuelvan, y si son los que tengo agarrados en el tripón que me hacen parecer permanentemente embarazada mejor. Gracias.

- Evidentemente este propósito sería más fácil de cumplir si lo acompañara de otro que lo complementa y es hacer algo de deporte. Teniendo en cuenta que me borré del gimnasio el mes pasado habrá que buscar una alternativa. Probablemente será salir a andar a un paso más que ligero.

- Aprender a coser y hacer punto. Esto creo que ya lo he comentado, pero bueno, espero poder cumplirlo. Todo se andará. Pero yo quiero.

- Quiero hacer un curso de fotografía, porque los reyes magos el año pasado me trajeron una cámara de fotos super chula (Canon 500D) que yo infrautilizo, y me toca las narices. Así que curso de fotografía al canto.

- Y darle una vuelta al blog. Tengo que replantearme su contenido y ver si hago alguna sección, porque me da la sensación de que voy un poco a lo loco, ¡por no hablar de lo que tardo a veces en actualizar!

- Y para la vida diaria ya voy encauzando más organización casera. Tengo unas ganas tremendas de hacer una limpieza de trastos inútiles, de esos "por si acaso" que se van acumulando en el garaje. Me estoy planteando poner de moda esas ventas de garaje que hemos visto mil veces en las pelis americanas. Te quitas los trastos de encima y además te sacas un dinerito. No le veo la pega por ningún sitio. Y eso implica también una cosa que para algunos os sonará tonto, pero es terminar las cremas antes de comprar una nueva. Básico, lo sé, pero no puedo remediar abrir lo nuevo y dejar lo que estoy usando en más absoluto olvido, y así lo único que hago es acumular. Me he propuesto ir vaciando botes y no comprar nada nuevo, y aún así ya lo estoy incumpliendo...

- Y para terminar, voy a hacer un esfuerzo en "producirme" más, arriesgar un poco más vistiendo, arreglarme aunque sea para no salir de casa, pero por lo menos no ir con el vaquero y el jersey que parece que se van a quedar pegados a mi piel (varios de ellos, que no tengo sólo uno!!!).

Y ahora a empezar a cumplirlo todo todo.

¿Alguna idea para el blog? ¿Os gustaría alguna sección en concreto? ¿Cuáles son vuestros propósitos?

Beso y ciao

10 de enero de 2011

¡Feliz y nuevo año!



Sé que no tengo perdón, porque llevo una columpiada de días que si me descuido os felicito el año a mediados de abril. Así que vamos a empezar bien: ¡Feliz Año nuevo! Espero que hayáis disfrutado tanto la salida como la entrada del año y que los Reyes Magos hayan sido buenos con vosotros y os hayan dejado montañas de cosas útiles, prácticas y bonitas.

A petición popular twittera os voy a contar cómo es esto de viajar con tanto niño, que yo me paso las vacaciones yendo de un lado a otro y con la mala costumbre de hacerlo casi siempre sin el marido, con lo que sólo están mis 2 manitas y una santa paciencia que no sé de dónde saco. Evidentemente ha sido un entrenamiento de fondo, y eso es una ventaja, porque con los años y la experiencia aprendes a eliminar el sobrante y llevas lo que realmente necesita un niño cuando vas a viajar con él. Y eso es muy subjetivo. Yo soy a la pata la llana y viajo con lo mínimo.





Viajar en coche tiene sus ventajas pero también sus inconvenientes. La ventaja principal es que no tienes que adaptarte a un horario fijo ni se te va a escapar la gasolinera si sales 1 hora más tarde de lo que pensabas, así que puedes tomártelo con un poco más de "tranquilidad".
La desventaja, para compensar, es que como tienes tiempo repasas mentalmente todo lo que te tienes que llevar para no dejarte nada (y las listas que hago también) y luego pasa que ¡cargas el coche que parece que vayas a hacer una mudanza! ¡Pero si sólo vamos para 5 días y hay lavadora en casa de mis padres! Pero nada, no hay manera, en el coche van los deberes, las maletas llenitas, los peluches, y las pelis de DVD, y no nos llevamos a la perra (que se queda en un centro canino) porque mi madre se niega a tenernos a todos en su casa con perra incluida, y hace bien. Y ala, ¡en marcha! Dos horas y cuarto de camino que se hacen muy llevaderos gracias al bendito DVD que pusimos en el coche cuando lo compramos hace 5 años. No he hecho mejor inversión en mi vida. La pelea para elegir la peli no te la vas a saltar pero luego no les oyes en todo el trayecto la fracesita de marras, esos "¡mamá!, ¿falta mucho?, ¿cuánto falta?¿cuándo llegamos?" ya pasaron a la historia.




Cuando llegas y descargas el coche, el pobre descansa y la frase de mi madre es impepinable: "¡venís cargados como burros!". El problema es que allí encima cargo con compra de IKEA, así que no os cuento cómo nos metemos luego en el coche, porque es sencillamente un milagro.


Viajar en avión es otra cosa. Eso no tiene nombre ni precio. La condición de familia de piloto en épocas vacacionales es más una desventaja que otra cosa. Vale que viajamos con un tipo de billete más económico (que no gratis) pero estamos sujetos a espacio, es decir, si hay sitio en el avión subes y si no lo hay te quedas en tierra. ¿Te imaginas lo que es llegar al aeropuerto con los niños, las maletas, el cochecito y que te digan que no te subes al avión? Un verano estuve 4 días para salir de Mallorca, casi me da algo.


A lo que iba. Preparar maletas para ir en avión es un coñazo en grado sumo. Antes cuando no existían esas absurdas normas sobre los líquidos no facturaba y con los trolley no había problema, pero desde que están hay que pensar qué metes sobre todo en el neceser, y para mí se traduce en mil preguntas que me hacen las niñas para saber qué podían y qué no podían poner en la maleta. Ahora con los que somos ya paso de llevar el equipaje hasta el avión y lo facturo todo. Si no llega pues ya llegará.


Pasar el filtro de seguridad de un aeropuerto es la antítesis de la dignidad humana. Del glamour vamos a pasar esta vez por razones obvias. Como intentas reducir el equipaje a la mínima expresión, te calzas las botas (y las niñas también, ¡eh!) para que no ocupen todo ese espacio en la maleta, pero cuando llegas al filtro... Bueno, primero enseña tarjetas de embarque, somos 6, y hasta que no comprobamos que el segurata sabe contarnos no pasamos. Empieza el despelote. Botas, abrigos, bolsos, la bolsa del peque, las mochilas con los deberes (de los estuches ya hemos quitado las tijeras en casa) y se acabó, porque ya me encargo yo de no llevar chatarra encima. Mis cinturones suelen llevar de metal sólo la hebilla y a no ser que se pongan borricos, yo lo tapo y no lo me lo quito. Esta última vez me dijeron que me quitara el collar que llevaba, mi contestación fue que no me lo iba a quitar porque era de plata y no había pitado. Se acabó el intento. Ahora toca recomposición y recuento de niños y de bultos.



La mía es parecida pero fucsia y naranja...que no se ve

Voy a contaros una vez que viajaba con el peque cuando tenía 3 meses, el resto 3, 7, 11 y 12. Iba sola a pasar por el filtro porque J pasa por otro lado. No llevaba el carrito para evitar el follón de desmontarlo y montarlo en el filtro, porque además el "huevo" no cabía, así que llevaba al niño en una bolsa bandolera. Pasaron las niñas y después pasé yo con el peque. Y de repente me dice la de seguridad: "Señora (eso duele) tiene que quitarse el bolso" y la "señora" le contestó que el bolso era mi hijo y que no me iba a quitar la bandolera porque no me daba la gana, que luego volver a poner el niño era una gaita. Como cuando me pongo me pongo, aquella ni chistó, sólo me pidió permiso para registrar por encima la bolsa, pero yo crucé con el peque colgado. Eso sí, no dejo de decir ¡lo guapo que era!



Los shows de la sala de espera para embarcar y las historias en el avión las dejo para otro día, porque tengo unas cuantas.

Para terminar os diré que al gordo en Palma los reyes le pusieron una moto...y había que traerla!
Lo dejo a vuestra imaginación!


¿Cómo os planteáis el viajar con niños?¿o ni te lo planteas? ¡Cuéntame que yo también quiero saber!

Beso y ciao!