No se les ve actitud ninguna ni ganas. No van espectaculares y deberían puesto que es lo que requiere la ocasión, y eso es aburrido y mortífero. No hay un alarde de moda y estilo, (uff, ninguno lo tiene) sino de horterismo puro y duro. Los complejos aparecen en casa arruga.
Señoras actrices: aprendan a sacarse partido, a ir enjoyadas y bien peinadas y maquilladas. Y por favor no olviden mirarse en el espejo y sean críticas con lo que ven, no se autoengañen porque con nosotros no lo consiguen. Y no me vengan con complejos a estas alturas de la película.
Y que nadie piense que me voy a ensañar sólo con ellas ¡ellos eran aún peor! Porque teniéndolo fácil fácil no había por dónde cogerlos con esos pseudo-smokings espantosos, que será de Gucci o Dsquared2, pero no tienen salvación alguna. Son horteras.
Me gustó Natalia Yarovenko, de Cavalli, porque iba peinada, maquillada y enojoyada para la ocasión y lo mejor era la sonrisa de oreja a oreja que tuvo todo el tiempo. ¡¡Esa es la actitud!! Salvaría el vestido de Silvia Abascal y sólo el vestido, porque era una obra de arte. Si lo vemos en la alfombra roja de los Oscar seguro que lo aplaudiríamos, pero ni un vestido más. Hubo vestidos maravillosos estropeados por una abundante actitud vulgar (en la mayoría) o por horribles peinados y maquillajes. Lydia Bosch me encantó. Apareció favorecida y rejuvenecida con nuevo corte de pelo y fantástico maquillaje. El vestido lo obviamos...
Os pongo unas fotillos para ilustar el desastre:
Las comparaciones pueden ser odiosas pero ese Miguel Palacio tampoco hay por dónde cogerlo ni en la modelo...
Inma Cuesta: sin comentarios
Aquí podría empezar a hablar y no parar del efecto "chupa-chup". Están tan delgadas las pobres que sus cabezas quedan totalmente desproporcionas al resto del cuerpo.
Cayetana Guillén Cuervo: ¡Esos pelos relamidos! ¡Y sin saber cómo coger la cartera!
Maribel Verdú: En un momento "me muerdo el carrillo"... pero por favor, que le den un pincho de tortilla ya! Y de frente tira que va, pero de perfil directamente desaparecía...
A ver, Najwa Nimri... ¿porqué le quitó el forro a ese vestido de Dolce & Gabanna, para parecer qué? Me pareció de lo más zafio de la gala, y eso que al principio cuando la vi en la TV entrar de lejos me pareció espectacular, pero hay que ver lo que engaña el ojo...
Y María Valverde, con lo mona que es, pues iba con dos chuflos por la cara que parecía que se había peinado en el ascensor y un vestido con el que no sabía que hacer y que tenía que colocar cada dos por tres para no pisarlo y matarse. Eso sí, el collar de Bulgari, un vintage de 1938 es una maravilla, pero pasó completamente desapercibido, porque ella no lo supo lucir nada!!
Lydia Bosch y Natalia Yarovenko. Las dos en nude, que no le favorece a nadie, pero iban estupendamente peinadas y maquilladas. Yarovenko además enjoyada!! Que me gusta a mí un brillante!
En la sección hombres no tendría fin. Pero pongo fotitos y me ahorro el texto. La respuesta de porqué al final del post... manteniendo la intriga...jejeje



Así se lleva un smoking, así se acude a una gala. ¡¡¡Esa es la actitud!!! Ni telas brillosas ni adornos extraños ni corbatitas ridículas. Un smoking como Dios manda.
Y menos mal que no quería yo hacer un post sobre esto... En breve los Oscar...Madre mía...
Ciao!!





























