{cosas que le pasan a una madre de familia numerosa}

25 de julio de 2012

Incívicos

¿Puedo estar indignada? Sí, bien, y como además aquí escribo lo que me da la gana, voy a hacerlo. Estoy de la INCIVILIZACIÓN hasta las narices. Teóricamente vivo en una urbanización, pero habría que cambiar ese término por que lo de urbanidad a algunos de los que viven aquí se les queda muuuuy grande.
En esta mi comunidad de vecinos a una lumbrera (mi vecina de pared para ser exacta) el primer verano viviendo aquí le dió por organizar una fiesta para que nos conociéramos todos, como si estuviéramos obligados a entramar amistad con los otros 65 dueños de las otras casas. Por lo visto viene implícito en la escritura esa obligatoriedad y no la posibilidad de que yo elija con quién prefiero hablar o a quién quiero invitar a tomar un café en mi casa. Pasados 8 años de esa primera fiesta esta señora, que antes acogía en su mesa a todo el vecindario, ahora no se relaciona con nadie. Curioso.
En los últimos años han montado en la zona común, esa que de la que tenemos un trocito y por la que pagamos por su mantenimiento (y justo delante de mi casa porque es la zona más plana): 8 fiestas, una comida post fiesta, 2 finales de Eurocopa y 1 final de un mundial de fútbol. Esto último desmontado el columpio y poniendo una tele, y sin haber pedido permiso previo al resto de la comunidad. Las fiestas son teóricamente por acuerdo de la comunidad, pero somos varios los que no estamos de acuerdo y los que ese fin de semana para que los cuatro gatos de siempre (porque tengo que decir que son siempre los mismos 4 gatos) que creen que esto es su cortijo particular, los que se pasean avasallando a los demás y creyendo que encima están en su derecho a hacerlo y los demás no tenemos derecho a descansar o dormir, tengan su maldita fiesta  y nos tenemos que ir de nuestras casas. Nosotros somos de los más perjudicados porque los altavoces de 1’5 metros los ponen dirigidos directamente a nuestra casa. Muy majos.
Hace 2 años cuando España ganó el mundial montaron tal escándalo con las dichosas vuvuzelas, las sirenas y un altavoz de los de manifestación, que mi hijo que entonces tenía 18 meses se despertó despavorido y estuvo 6 meses con pesadillas. Pues les había pedido que por favor, no montaran escándalo porque el niño ya dormía, pero vamos que la bruja soy yo porque no les dejo divertirse.
Claro, ellos qué van a entender. Les importa un bledo que mi marido trabaje un domingo a las 5 de la mañana llevando un avión, porque a ellos sólo les importa estar de fiesta con la música a todo volumen y gritándonos de todo a las 3 de la mañana porque la policía les corta el rollo.
Pero ya lo que me indigna del todo, si puede haber algo más, es que me digan que no entienden mi actitud. ¡Olé sus narices!
Soy de las pocas que salta como una pantera en las reuniones de vecinos porque estoy harta de que la gente maleducada pisotee a los demás por estar calladita, y que sean ellos los que vayan campando a sus anchas, pero ya me he cansado.
El año pasado se acordó que la fiesta sería el 3º sábado de Julio para que pudiéramos organizarnos y huir (porque aquí hay que pedir los días libres con 2 meses de antelación). Este era el primer año que se tenía que celebrar el día 21y a nosotros nos venía genial porque teníamos una boda, así que no íbamos a estar y los niños estarían fuera. En la última reunión de vecinos decidieron cambiarla al 28, porque no les venía bien… ¡Tócate las narices, Maribel! Evidentemente, me levanté y dije que lo sentía mucho, pero si no podían que no la hicieran porque era lo que se había acordado. Pero luego ellos no entienden mi actitud, no. ¡¡Pues coño, yo la suya de molestar sí o sí a costa de lo que sea tampoco!! Y para rematar el mismo día 21 me enteré de por qué les venía mal, y es que uno de los de la “troupe” casaba a su hija, y claro, se perdía la fiesta de la urbanización… Que no importa que se haya acordado que sea un día en concreto, que si uno no puede se cambia y ya se joroban los demás a los que van a  molestar. Que los acuerdos están para romperlos y las normas también.
Y ya el colmo de los colmos: el día que alguno de sus hijos llegue borracho a su casa, a ver con qué cara le explican su madre y su padre que eso no se debe hacer cuando ellos mismos les dan ese ejemplo (aunque sea una vez al año) y se los llevan de fiesta a la urbanización entre litros de alcohol…
Ale, ya está. Ya me he desahogado. El próximo post de paz y amor y buen rollismo.
Ciao!

16 comentarios:

  1. Y, eso de las fiestas..no has pensado en denunciarlo?? porque es para hacerlo..!!

    besos

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  2. Haces bien en desahogarte, toda la razón!!http://universovarietes.blogspot.com.es/2012/07/matryoshka.html

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  3. Ay! La mía es más tranquila aunque hay chupipandis. Yo trato con una que me cae muy bien y poco más... por huir, huyo hasta de la piscina cuando puedo!
    Si te consuela, eso existe en todos lados!
    Bss

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  4. ay madre... te diría que te cambiaras de inurbanización, pero mucho me temo que gente así hay por todos sitios... el egoísmo está a la orden del día. si yo al fin y al cabo creo que las paredes de tocho son pura apariencia, porque en realidad vivimos y comportamos como si estuvieramos en chabolas africanas. casi creo q ellos son más educados


    ánimos Pilita!

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  5. Muy dificil, lo veo muy difiil, la verdad es q la gente es de lo q no hay!
    Animo es lo unico q puedo enviarte
    Un beso mjose
    Y antes de explotar ya sabes donde vivo, vente

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  6. Uffff que complicados son algunos vecinos, yo tengo uno que claro solo viene a esta casa en verano y fines de semana, y claro le importa tres cominos la hora que sea, vamos un coñazo.

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  7. Madre mía, Pili! En mi urbanización somos 250 vecinos (llevamos viviendo en ella desde mayo) y desde que estamos allí ya han organizado dos fiestas en la piscina. Como dices, siempre organizadas por los mismos (¿no tienen amigos que tienen que hacerlos en la urb???) y a las que van 4 gatos. Eso sí, no arman mucho jaleo y, por acuerdo de la junta de gobierno, las fiestas deben acabar a las 12 de la noche y desde las 10 de la noche no pueden sobrepasar los decibelios permitidos por ley. De momento yo no me quejo (claro que vivo en un 6º y mi casa no da a la piscina) pero ya veremos si con el tiempo esto no va a peor.
    Espero que podáis solucionarlo de la forma más civilizada posible para el próximo verano.

    Ah, que me acabo de dar cuenta de que no te seguía! estoy tonta!

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  8. solo comentaré una cosa, para ahorrarme el 'despotrique', que por cierto coincide con el tuyo y so pena de ganarme algunos enemigos : donde esté vivir rodeado de familias de guiris.... y no digo más!

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  9. Vaya tela, de verdad.....vaya idiotas! Voto por mudarnos todas a un barrio twittero molón y civilizado!

    besos y animo!

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  10. Nunca te había visto tan enfadada por algo... nunca...

    Besazo y piensa en VERDE!!!!!!

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  11. Trabajo en una administración de fincas y no os podéis imaginar qué de problemas hay en verano en las urbanizaciones (y si tienen piscina no os quiero ni contar).

    Yo los llamo los lobbys de la piscina. Y sí, siempre son los mismos.

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    1. Hola,
      He descubierto el blog por casualidad, y me he quedado alucinada con la entrada. Vivo en una urbanización con piscina, y te puedo asegurar que es el error más grande que he cometido. No tengo hijos , cosa que en esta urbanización de familias ,no se perdona. Todo tal y como tu me cuentas... los partiditos, la compra de la tele, y claro como yo no tengo hijos... pues no entiendo nada, soy una egoista... , das los buenos días y como no eres de la "pandilla guay" pues ni te contestan. Es tremendo. Veo algunas madres con niños pequeños que teníendo piscina debajo de casa, van a la piscina pública en la otra punta del barrio, ¿porque será?..porque hay gente con educación y respeto por los demás.

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  12. No sabes como te entiendo. Yo me voy a la piscina publica, porque en la comunitaria entre primos, amigos, allegados y demás familia de algunos vecinos no queda espacio. Tambien disfruto de las fiestas nocturnas de los sábados, cuando yo trabajo los domingos.

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  13. Te sigo desde hace varias semanas, y hoy me siento totalmente identificada contigo. Hace años tuvimos que huir de una bonita urbanización. !SOLUCIÓN!: vender la casa a unas personas peores que ellos. Y nosotros mudarnos al pueblo de al lado.

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  14. A lo mejor tendrías que pagarles con la misma moneda y ser un poco mala, un día que sepas que están malos, o cuando tengan un niño pequeño (pobre criatura, que va a pagar el pato, pero vamos...igual que tu Jaime cuando tenía 18 meses)montar una fiesta del copón con música bakalao, o de zarzuela o copla, con la música bien fuerte y mucho barullo, a ver que pasa.

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    1. Bufff, el mundo del vecindario es muy complicado.... Yo no vivo en urbanización vivo en un bloque en un barrio de toda la vida y quitando el elemento piscina todo es lo mismo. Hay un grupito de vecin@s, que siempre son los mismos, que llegadas las 7 de la tarde sacan las sillas de la playa al rellano del portal y ahí permanecen TODOS los días hasta las 11 de la noche. La ventana de mi cocina da a este sitio, y si durante estas horas se me ocurre asomarme para airearme o para ver la temperatura o lo que sea..., 7 cabezas me miran indignadas por cotillear en su intimidad. Por no hablar del tema perros, que empiezan el concierto cuando sus amos vuelven a casa a las 11 del rellano. La verdad es que el verano en muchos sitios es un ejercicio de mortificación para muchos. Suerte en lo que te toca. ;-) Mariluz.

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