Pues sí, por increíble que parezca este año me llegó una invitación para MDFWM, me movilicé para conseguir más invitaciones (mil millones de gracias Pablo!!!) y allí que me planté en Ifema con la sana intención de disfrutar un par de días del mundillo de la moda. Como todo, lo que vemos durante 20 minutos en la pasarela no es más que la punta de un iceberg enooorme y que apenas se conoce, una pena porque creo que merece mucho la pena que se conozca más esa trastienda de antes de un desfile y todo el proceso creativo de cada colección. Pude estar en el backstage durante el desfile de Andrés Sardá y si tengo oportunidad de volver, prometo que no me moveré de esa zona. ¡Es lo mejor! Ahí es donde se prepara el desfile, donde si tienes la ocasión puedes ver las colecciones de cerca, tocar las telas, ver los estampados, los zapatos, todos esos detalles que se pierden desde las gradas de la pasarela porque el ojo y la cámara eso apenas lo captan. También es el lugar donde te cruzas con Amaya Arzuaga, con Cuca Solana, Miguel Palacio, Clara Alonso, Marina Pérez, etc, y nadie mira a nadie con extrañeza porque lo que están haciendo es currar.
Tengo que aclarar que a mí con la moda me pasa como con el vino, que los más expertos pueden decir que es estupendo pero igual lo pruebo y no me gusta nada. Pues eso que los expertos en moda pueden decir que una colección es maravillosa y a mí a lo mejor no gustarme nada lo que me han enseñado. Es decir, o me gusta o no me gusta, ni idea de si es bueno o no según los expertos. Para gustos los colores, que quede claro. Y ya sé que es un arte, por que lo es, pero también entiendo que la ropa que se diseña es para que nos la pongamos y para que los diseñadores la vendan (quien se pueda permitir comprarla , claro) así que cada uno que se quede con lo que le va y con cómo le gusta vestir para ir cómodo. Yo creo que tengo muy definido mi estilo de vestir y me cuesta cambiar y de arriesgar mejor no hablamos. Al final le voy a tener que dar la razón a mi madre cuando dice que visto como una monja, por eso de que innovar y arriesgar no es lo mío. Yo lo achaco a que con mi pinta de guiri ya doy demasiado el cantazo como para ponerme según qué.
Y después del rollazo morrocotudo que me he marcado os cuento que estuve en los desfiles de Ailanto, Andrés Sardá (en el backstage) y Juanjo Oliva el día 2, y en el de Teresa Helbig y Ana Locking el día 3. Que vuelven los años 20, el jazz, los talles a la cadera y al bies. Que la cosa ha estado recatada, porque no está el horno para fiestas sino para vender lo que uno hace. Los desfiles los podéis ver en
YODONA por ejemplo, porque mis fotos han sido un churro, lo que me lleva directamente a buscar un curso de fotografía con el que aprenda a manejar mi cámara y también un zoom para hacer fotos desde la Conchinchina pero que parezca que no esté tan lejos.
He seleccionado todo lo que me gustó y no me importaría nada que estuviera en un futuro en mi armario (ahora que me toque la lotería), y sólo de los desfiles que ví en directo, que los demás los voy viendo a ratitos. Pero aquí yo quería contar
mi “merche”.
AILANTO: con una colección inspirada en el estilo Chinoiserie, del siglo XVIII, que recoge las influencias del arte y el diseño chino y japonés. Papel tapiz, lacados, porcelanas esmaltadas, joyería y encajes de filigranas son los referentes de los estampados en los tejidos de algodón satén, organza, shantung de seda, matelassé de lamé, twill de seda, tweed de lana, mini cloqué y otomán de algodón.
Lástima que no puedan apreciar con detalle los estampados inspirados en bordados orientales del XVII, con coronas circulares de flores, perspectivas con estanques de nenúfares
Y para rematar los zapatos, preciosos, de Magrit y joyas de Macarella. ¿Se nota que me gusta el azul tinta?
ANDRÉS SARDÁ: En el backstage pude ver el desfile de lencería de Andrés Sardá, su 50 aniversario. Hicieron un recorrido por algunos tópicos típicos de distintos países. No he seleccionado nada en concreto sino que he elegido varias fotos (las no borrosas) para que se pueda apreciar el ambientillo del momento, con una Beatriz Matallana subida a una silla rematando el look de las modelos justo antes de salir a la pasarela. Pinchando en
ver presentación o descargar todo puedes ver las fotos que hice en el trastienda del desfile.
JUANJO OLIVA: No me gustaron mucho los estampados que sacó porque no soy yo de estampados, y menos los geométricos, pero la culpa es mía. Los tops de encaje tan pegados a la piel eran una pasada, pero de todo lo que ví me quedo con estas cuatro piezas que me encantaron. Vuelven las faldas de vuelo (bieeeen). El vestido negro con las aberturas en los hombros es monísimo y el abrigo con los manguitos de pelo y las chaquetas cortas son para colgarlas ya en el armario!!
TERESA HELBIG: Me empeñé mucho en querer ver el desfile y menos mal porque me encantó, que además ganó el premio L’oreal de esta edición. Inspirada en esas mujeres revolucionarias y provocativas, pero con aspecto frágil, lánguido y elegante, que caracterizaron a las mujeres de las noches en los clubes de la época dorada del jazz, las
flappers.
Vestidos de talle lardo a cadera, con incrustaciones artesanales de pedrería, perlas y cristales, pantalones y shorts de talle alto y vestidos con aplicaciones de seda. Tejidos como el cuero, lana, terciopelo, tul y gasas y accesorios como los manguitos, cuellos y chalecos de plumas. La paleta de colores: negro, magenta, verde Esmeralda y el color de la casa, el nude. Espectaculares los últimos vestidos de pedrería. Las botas de ante están realizadas en colaboración con Juan A. López.
(Si pincháis en
ver presentación o descargar todo veréis mi selección. Entre mis favoritos el vestido verde de falda plisada)
ANA LOCKING: y su cápsula del tiempo. Más años 20 que se fusionan con volúmenes ovales y semi-rígidos de la actualidad. Abrigos rectos y cuellos rígidos tanto para prendas de interior como de exterior. Una nueva visión del esmoquin. Las chaquetas estructuradas de cortes geométricos, seña de la casa. Me gustaron mucho las salidas masculinas. Pero lo mejor de lo mejor,
los zapatos. Una revisión del mocasín hechos en piel de potro, lagarto y la piel rígida clásica del mocasín, con la borlas en el talón y lazos en el empeine. Totalmente hechos en España. Que ya quisiera yo unos para mí (aunque para ir detrás de los niños o hacer de madretaxi prácticos no son, no) pero bonitos son un rato.
Los desfiles están bien, pero duran un suspiro (y ya te hacen esperar un rato antes) así que lo mejor de todo es reencontrarte con la gente y conocer a otros blogueros-tuiteros a los que parece que conozcas de toda la vida ya. Fueron muchos y no los pongo todos porque seguro que alguno me dejo en el tintero.
Pero aquí pongo unas cuantas fotos con
Silvia Moya,
Bárbara Crespo,
Belén,
Cristina,
Laura,
Pablo y
Mer en el “kissing”.
¡¡Entre un día y otro hubo tiempo para la fiesta y los amigos!! En la fiesta de YODONA en el hotel Villamagna, y sí, estamos "brindando” con las hamburguesas
Elena,
Patricia,
Araceli y yo que ya llevaba la mitad!! ¡Menuda osa! La otra foto en el photocall, con Patricia,
Mi Moleskine y yo, Elena,
Cristina Piña y
Pablo (mil gracias por todo!!) a la 1 de la mañana cuando ya nos íbamos. Nosotros al revés del mundo y nos quedamos tan anchos, oye.
Las fotos son terribles, porque están hechas con el iphone y la luz era rosa sí o sí. La de las hamburguesas se la he robado a Elena, que la colgó en twitter :)
El viernes ya quedamos a comer en plan picnic en la cafetería y nos juntamos un montón!! Seguro que reconocéis a todas las que están!
Y ya para terminar el post más largo de la historia (es que he descubierto esto de los álbumes de fotos del Windows Live Writer y me he emocionado, ¿se nota?) un mix de fotos del Cibelespacio y del interior de las pasarelas antes de que empiecen los desfiles, cuando Lomana y compañía hacían acto de presencia y los cámaras se volvían locos. No sabéis lo que molestan esos flashes!!
Las fotos de los álbumes de los desfiles son de YODONA, excepto las de los zapatos del desfile de Ana Locking que son mías. Y el resto también menos la de las hamburguesas que es de Elena Buil.
¡¡Pues esto es todo amigos, hasta la siguiente edición!!
Ciao!!