Cosas que le pasan a una madre de familia muy numerosa

13 de agosto de 2012

Me organizo, te organizo, nos organizamos.


Muchas me habéis preguntado por aquí o por Twitter cómo me organizo y que os cuente cómo lo hago con tanto niño.
No hay ningún secreto ni nada parecido. Es todo cuestión de prioridades y sobre todo de aprender a relativizar. Es imposible llegar a TODO a lo que querríamos llegar y muchas veces nos ponemos los listones de la perfección en la estratosfera, y lo suyo es aterrizar en la realidad y no exigirnos hacer más de lo que podemos porque entonces aparecen la frustración y las cosas mal hechas y NO.
Yo por ejemplo no trabajo fuera de casa y vivo condicionada primero por las programaciones de vuelo de mi marido que varían cada mes (con sus posibles variables como las imaginarias o cambios de programación) y segundo por las actividades extraescolares de mis hijos, que ya os enseñé en este post y que no son las mismas cada año, porque les gusta variar. Este año añadimos que la mayor empieza el instituto y que tendrá horarios de entrada y salida distintos a los del resto. Y si el alguna actividad no se puede hacer no se hace y el mundo sigue girando. Los horarios de las extraescolares de los niños, como decía en ese post, está pensado para que yo sola pueda llevar y traer a los niños. Evidentemente cuando estamos los dos la cosa se lleva mejor. 


Hacer listas y tachar, ¡eso sí que da subidón!

Soy una fanática de las listas y tengo mil distintas zumbando por mi mesa del “despacho” con las cosas que quiero hacer y creo que para organizarnos mejor son estupendas, pero querer hacerlo todo en un día o en un determinado plazo es terrible y para mí no es realista, además de estresante. Yo las hago pero no pongo fechas límites para hacer según qué cosas, porque lo único que voy a conseguir si no lo hago en la fecha marcada es agobiarme. Vivo más tranquila aunque sepa que aún está pendiente, esperando en la lista de cosas por hacer.
En ocasiones se nos olvida que cada uno debería analizar sus circunstancias y adaptarse a ellas, y creo que nunca hay que intentar abarcar más de lo que no es necesario, aunque creamos que podemos hacerlo, porque el resultado puede no ser bueno para nadie.



 Para “organizarme” con el blog , pues la verdad es que muy organizada no soy, demostrado queda que no soy muy regular publicando, que más bien publico cuando quiero o puedo. Utilizo el calendario mensual que publicó Teresa en su blog, de lunares y naranjas (pincha aquí) y tanto para apuntar ideas para futuros post, algunos se materializan y otros no como para apuntar la cita con el dentista, la consulta con el pediatra, es un poco multiusos.
En realidad publico cuando tengo algo que contar, y normalmente voy escribiendo los post en Windows Live Writer, que me resulta más sencillo que blogger y con el que además puedo guardar los borradores de varios post a la vez sin peligro de que se publiquen por error.
Y con twitter, en fin… llevo el móvil pegado a mí que es casi una extensión de mi mano, el siguiente paso es la implantación tipo cyborg. Fatal de lo mío, lo sé.
Tampoco procuro hacer muchos planes porque la mayoría de las veces no puedo realizarlos, somos casi más de planes inmediatos que a largo plazo aunque para organizar las salidas de las niñas (que tienen más vida social que yo, lo que no es difícil) sí que necesitamos saberlo con un poco de tiempo, aunque sea la por la mañana para poder organizarme el  madretaxi de turno. Además por el trabajo de mi marido para poder organizar algo con tiempo hay que hacerlo con 2 meses de antelación para que se pueda pedir los días libres esos días (y sólo cuatro días como mucho al mes).
Así que a grandes rasgos esto es más o menos lo que hago. A lo mejor me daría tiempo a hacer más cosas si estableciera un horario rígido de actividades, pero la verdad, de momento prefiero no hacerlo.

¡Y ahora a disfrutar el veraneo, que no las vacaciones, que no tengo!

Ciao!

Créditos de las imágenes: san google



6 de agosto de 2012

Estoy de capricho

 

Esto de la blogosfera es un pecado capital por lo menos. La cantidad de cosas que no conozco viviendo yo en mi estupenda ignorancia y que de repente a golpe de clic se convierten en casi una necesidad vital. Visita al blog de Eugenia Silva que hacía meses que no pasaba por ahí, veo una toalla/pareo con sus iniciales y pincho en el link de la tienda. Ya estoy perdida.

Lo de menos es la toalla/pareo que ya tengo una que me compré el año pasado monísima de la muerte y que me da hasta cosa utilizar, pero ya que estoy en la web me paseo por la sección bolsos. Tremendo lo mío y eso que no me he comprado ninguno desde hace meses.

Y me encuentro con esto:

 

Tote Canvas Blue

 

Y con esto:

 

DITA NATURAL LEATHER

 

Los recibiría con los brazos abiertos. Se pueden personalizar, así que como regalo son la pera!

 

Ciao!

 

P.D.: Estoy desaparecida en combate (de ahí mi que mi “Good morning, Vietnam” mañanero en Twitter no se haya ido de vacaciones. Las vacaciones escolares son absorbentes. No tengo tiempo casi ni de sentarme en el ordenador y echo de menos bloguear y visitar blogs. Bendita rutina, ¿cuándo vas a volver?