{cosas que le pasan a una madre de familia numerosa}

27 de marzo de 2013

Tokyo rules


Pues parece mentira, pero sí, el tiempo va pasando rápido. Una se acostumbra a las nuevas rutinas y a no parar y el tiempo vuela.
Ya están aquí las vacaciones y ¡me voy a Tokyo! Les dejo a mis padres la durísima tarea de ejercer de abuelos de un paquete indivisible de 5 niños. Se lo van a pasar en grande unos y otros, por que en Murcia van a poder disfrutar de la Semana Santa y de las Fiestas de Primavera.

    Farolillo. Tokyo. El Cuaderno de Pili   Shibuya. Tokyo. El Cuaderno de Pili

Lo tengo casi todo listo, a falta de que se me ilumine la bombilla para aclararme con el ¿qué ropa me llevo? Típico. El pasaporte, los billetes, las revistas, el ipad, algún libro, que no falte mi cuaderno de notas washitapeado, mis bolis, las tarjetas de memoria de la cámara de fotos, mil y un cargadores (¿poner el mismo conector a todo sería mucho problema? ¡Caray, la de cables que llevamos!). La guía de Japón, que me pasó Teresa, y la información que me ha pasado Lourdes, también los llevo. ¡Muchas gracias a las dos!

Paseando por Ota-Ku. Tokyo. El Cuaderno de Pili


Creo que está todo. Y a la vuelta os lo contaré con muchas fotos. ¡Disfrutad de las vacaciones!

Ciao!

11 de marzo de 2013

Nuevas rutinas



Os tengo que dar como un millón de gracias por todos los comentarios que dejásteis tanto en el post de la semana pasada como a través de Twitter. Estoy sensiblona (ahora menos, voy mejorando) y lloré como una magdalena con casi todos, y ya para rematar mi marido se estrenó también aportando el suyo. 

Aún me alucina esto de las redes sociales, cómo se llegan a crear vínculos con la gente, que incluso traspasan lo virtual para convertirse, en algunos casos, en amistades reales y yo, desde luego, no me puedo quejar de lo geniales que sois los que estáis detrás de la pantalla. Lo dicho, ¡¡UN MILLÓN DE GRACIAS!!

Mi nuevo estado de “mujer pegada a un Ipad” ha traído también nuevas rutinas a mi existencia. Una de ellas es que estoy siempre pendiente de saber qué hora es en Tokio. Todavía no me he puesto dos relojes en la muñeca, pero todo se andará. Lo que sí que he hecho ha sido añadir  en el Iphone un reloj más con la hora de allí, y lo mismo he hecho en la barra lateral del ordenador.

Para que los niños, sobre todo los más pequeños, que aún no tienen nada clara la referencia temporal, tengan un poco más claro este lío de horarios que tenemos ahora, he colocado en la cocina de casa otro reloj como el que ya tenía, de Ikea, (menos mal que no lo han retirado aún) y he puesto en un reloj la hora de Valencia y en el otro la de Tokio. 8 horas de diferencia.

Medir a ojímetro dónde los quería, marcar la pared, y taladro en mano hacer los agujeros nuevos, poner los tacos y los tornillos y en un momento, relojes colocados. Creo que es buen momento para confesar que soy una friki de las máquinas de bricolaje y que durante muchos años uno de mis programas favoritos fue Bricomanía. ;)

Los niños también hicieron su parte en este cambio decorativo e hicieron en el ordenador los letreros que luego pusimos debajo de los relojes con un poco de washitape que compré en Japón cuando estuvimos en diciembre.

Y nos ha quedado así de bonito:

 Relojes El Cuaderno de Pili
 (Aún tengo que tapar el agujerito que ha quedado ahí, ejem).


Otra de las novedades es que para ganar algo de tiempo por las noches dejo puesta toda la mesa del desayuno y también dejo a mano todo lo que necesito para calentar la leche, y preparar las tazas de desayuno: nesquick, cucharillas. Así por la mañana cuando bajamos a desayunar sólo hay que poner la leche, calentarla y poco más.

Ciao!