{cosas que le pasan a una madre de familia numerosa}

22 de enero de 2014

Horarios incompatibles con hobbies.


Hoy retomo el blog, después de este laaaargo parón navideño, con un post protesta. Ya dije que no iba a hacer una lista de propósitos de año nuevo y que sólo pretendía disfrutar y hacer lo que me apeteciera, pero la realidad es que hacer lo que quiero me resulta bastante complicado.

Aunque no trabajo (bueno, sí, pero no recibo un sueldo) y tengo las mañanas relativamente libres (después de los marujillasfacts) mis tardes, sin embargo, están mega ocupadas con las actividades extraescolares de mis hijos. Mi jornada de madretaxi empieza todos los días a las 14h para recoger a mi hija del instituto y llevarla al conservatorio, y luego ya es un no parar hasta las 21:30, la mayoría de los días. Evidentemente es imposible hacer alguna actividad enfocada para mí en esas horas, pero es precisamente en esas horas cuando podría encontrar todo lo que me apetece hacer.

El curso pasado en el conservatorio empezaron con clases de baile español para adultos, y aunque eran en un horario criminal, hice el megaesfuerzo porque me apetecían mucho. Este curso han cambiado el horario y se convirtieron directamente en inviables.

Soy de esas que se apunta al gimnasio mil veces y a los pocos meses me desapunto aburrida como una ostra. ¿Por qué? Sólo había que ver el horario de actividades de las mañanas y de las tardes. En el segundo estaba lleno de colorines y les faltaban aulas en el gimnasio para hacer cosas, sin embargo por las mañanas los huecos en blanco en los horarios eran enormes, y para que se hiciera algo tenía que haber siempre un mínimo de personas. Al final terminaba aburridísima haciendo el hamster en una bicicleta o una cinta, y el siguiente paso era darme de baja.

¿Cuánta gente habrá que tenga horarios de tarde y quiera hacer alguna actividad por las mañanas pero le resulta imposible porque la oferta es casi inexistente? Imagino que muchísima: estudiantes, amas de casa, jubilados, gente que trabaja en turnos de tarde, pero apenas hay oferta para esta demanda. Y no me refiero a que esto suceda en ciudades pequeñas o pueblos, que sería más normal ya que la demanda puede ser menor, no, me refiero a ciudades grandes donde la oferta debería ser inmensa. Por poner un ejemplo más práctico, desde hace unos años los cines quitaron sus sesiones matutinas. 

Estoy buscando como una loca una academia de ballet con clases de ballet clásico para adultos por las mañanas y me estoy encontrando con lo siguiente:
Primer problema: academias/empresas que no saben que existe internet, y que no saben que si no estás en la red de redes no existes, aunque eso es harina de otro costal. Pero, claro, no es fácil encontrar lo que buscas.
Segundo problema: cuando por fin localizas lo que buscas, te dicen que las clases son por la tarde. Pero oye, la academia abre de 9 a 21h. 

Por fin he encontrado una academia, en Valencia capital, a 7 km de mi casa, donde tendré que ir en coche (y aparcarlo), tienen clases dos días a la semana de 10 a 11:30 para iniciación y de 15 a 16:30 para un poco más avanzados. Probablemente pertenezca al segundo grupo pero tendré que ir al horario del primero porque al otro me es imposible.

¿Alguien más en esta situación? Ya os contaré si consigo ir a las clases y engancharme.

Ciao

2 comentarios:

  1. Te entiendo. Yo puedo ir los viernes por la tarde a bailar porque tengo la cobertura de mi marido... Si no...
    Espero que te gusten mucho las clases de ballet en la nueva academia!
    Bss

    ResponderEliminar
  2. Toda la razón Pili ..... Todo es por la tarde .... Ánimo para esas clases y que duren !!!!!!
    Besos

    ResponderEliminar

¡Gracias por hacer un apunte en el cuaderno!