{cosas que le pasan a una madre de familia numerosa}

29 de enero de 2014

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Foto del IG de LucíaBe

Hoy me toca cumplir años. Va a ser un cumple agridulce, el primero que pasaré, en casi 20 años, sin mi marido al lado, aunque haremos todo lo posible para hacerlo lo más especial posible con 10000 km de por medio gracias a la pantallita del ipad. Esperemos que lo podamos celebrar juntos en breve como realmente hay que celebrarlo.

Creo que me espera alguna sorpresa (o eso me han dicho), pero mientras tanto lo celebraré en casa con los niños y siguiendo con la rutina de cada día.
¡Pasad un buen día!
Ciao!

P.D.: Lucía, necesito uno ya de qué hacer antes de los 40, ¡que me queda 1 año! Aunque veo que aún tengo por cumplir el punto 3 y el 5. Al 3 le tengo que poner solución ya mismo. 

27 de enero de 2014

¿El rinoceronte naranja?


Hace poco os contaba en este post cuáles eran mis últimas lecturas, muchas de ellas relacionadas con el hecho de mejorar como madre. Como sigo en mi proceso de investigación, hoy os cuento este descubrimiento del que puede que algunos hayáis oído hablar de él y otros no sepáis de que va, pero el caso es que existe un movimiento llamado “el reto del rinoceronte naranja” que me parece que es obligatorio compartir por aquí. Reconozco desde ya mismo y casi antes de empezar el post, que no sé si seré capaz de llevar este reto a cabo, pero os lo cuento porque igual alguien se anima, o no lo conoce y le parece una buena opción a considerar.



Imagino que no sólo yo, sino todos, cada uno en su campo y en su circunstancia, intenta mejorar cada día, pero hay ocasiones que por lo menos en mi caso, todo me supera y en vez de implosionar, morderme la lengua y contar hasta el infinito y más allá, que a lo mejor sería lo que tendría que hacer, en muchas ocasiones opto por la vía corta, exploto y me gustaría mandar a los niños a ese infinito y más allá. Que levante la mano quien no le pase esto mismo (por buscar algo de consuelo, ya sabéis, mal de muchos…).
Para empezar, que el reto del rinoceronte naranja sea naranja me desconcierta un poco por eso de que no existen con lo que parece que conseguir el reto es un imposible. Lo importante es el reto y eso, es una opción que me gusta, confieso que soy muy de prontos y una gritona. De hecho mi tono de voz normal, es bastante elevado, hecho que hacía que de pequeña fuera la candidata perfecta para leer en voz alta en clase, porque no le hablaba al cuello del baby precisamente. Alto, claro y vocalizando.
The Orange Rhino Challenge” lo comenzó una madre de cuatro hijos, pitos los cuatro, hace más de un año. El blog está todo en inglés, pero si necesitáis ayuda, aquí la traductora os puede echar una mano con algo en concreto, aunque también podéis echar un vistazo a este blog de el periódico “El País” que resume bastante bien en qué consiste el reto, además de que se ha sumado al reto y va contando sus progresos, tanto en el blog como en twitter.
Me resulta curioso que todo esto se haya montado desde el más absoluto anonimato, pero bueno, no perdemos de vista que hablamos de EEUU, y que a veces pueden llegar a ser un pelín paranoicos, que no digo que esté mal, pero que resulta llamativo teniendo en cuenta la enorme comunidad que se ha creado alrededor de este movimiento. En un principio esta madre (y supongo que también el padre) se propusieron no gritarles a sus hijos durante un año seguido, y si fallaban ponían el contador a cero. Sinceramente, me parece un período de tiempo taaaan largo que puede ser MUY MUY frustrante ver que no vas a llegar en la vida a cumplir con el objetivo marcado. Me parece más realista la opción de marcarnos un plazo de una semana, e ir añadiendo semanas a medida que vamos avanzando. En este enlace nos podemos suscribir a una newsletter diaria para conseguir superar el reto durante 30 días. Aunque este último reto mensual ya está en marcha supongo que el próximo mes empezará con otro. Y para terminar en este otro enlace hay 100 alternativas a los gritos y en este otro podemos encontrar el rinómetro, algo así como un medidor del volumen de nuestra voz. 

Pitu, de Maituins, me ha pasado este enlace que también me ha parecido muy muy interesante y que habla de otro reto similar al del rino: "Hands free".

Como he dicho al principio no sé si voy a ser capaz de hacerlo, pero por lo menos voy a intentar hacerlo a mi medida, a ver si consigo alguna mejora. ¿Se anima alguien más?

Ciao!

22 de enero de 2014

Horarios incompatibles con hobbies.


Hoy retomo el blog, después de este laaaargo parón navideño, con un post protesta. Ya dije que no iba a hacer una lista de propósitos de año nuevo y que sólo pretendía disfrutar y hacer lo que me apeteciera, pero la realidad es que hacer lo que quiero me resulta bastante complicado.

Aunque no trabajo (bueno, sí, pero no recibo un sueldo) y tengo las mañanas relativamente libres (después de los marujillasfacts) mis tardes, sin embargo, están mega ocupadas con las actividades extraescolares de mis hijos. Mi jornada de madretaxi empieza todos los días a las 14h para recoger a mi hija del instituto y llevarla al conservatorio, y luego ya es un no parar hasta las 21:30, la mayoría de los días. Evidentemente es imposible hacer alguna actividad enfocada para mí en esas horas, pero es precisamente en esas horas cuando podría encontrar todo lo que me apetece hacer.

El curso pasado en el conservatorio empezaron con clases de baile español para adultos, y aunque eran en un horario criminal, hice el megaesfuerzo porque me apetecían mucho. Este curso han cambiado el horario y se convirtieron directamente en inviables.

Soy de esas que se apunta al gimnasio mil veces y a los pocos meses me desapunto aburrida como una ostra. ¿Por qué? Sólo había que ver el horario de actividades de las mañanas y de las tardes. En el segundo estaba lleno de colorines y les faltaban aulas en el gimnasio para hacer cosas, sin embargo por las mañanas los huecos en blanco en los horarios eran enormes, y para que se hiciera algo tenía que haber siempre un mínimo de personas. Al final terminaba aburridísima haciendo el hamster en una bicicleta o una cinta, y el siguiente paso era darme de baja.

¿Cuánta gente habrá que tenga horarios de tarde y quiera hacer alguna actividad por las mañanas pero le resulta imposible porque la oferta es casi inexistente? Imagino que muchísima: estudiantes, amas de casa, jubilados, gente que trabaja en turnos de tarde, pero apenas hay oferta para esta demanda. Y no me refiero a que esto suceda en ciudades pequeñas o pueblos, que sería más normal ya que la demanda puede ser menor, no, me refiero a ciudades grandes donde la oferta debería ser inmensa. Por poner un ejemplo más práctico, desde hace unos años los cines quitaron sus sesiones matutinas. 

Estoy buscando como una loca una academia de ballet con clases de ballet clásico para adultos por las mañanas y me estoy encontrando con lo siguiente:
Primer problema: academias/empresas que no saben que existe internet, y que no saben que si no estás en la red de redes no existes, aunque eso es harina de otro costal. Pero, claro, no es fácil encontrar lo que buscas.
Segundo problema: cuando por fin localizas lo que buscas, te dicen que las clases son por la tarde. Pero oye, la academia abre de 9 a 21h. 

Por fin he encontrado una academia, en Valencia capital, a 7 km de mi casa, donde tendré que ir en coche (y aparcarlo), tienen clases dos días a la semana de 10 a 11:30 para iniciación y de 15 a 16:30 para un poco más avanzados. Probablemente pertenezca al segundo grupo pero tendré que ir al horario del primero porque al otro me es imposible.

¿Alguien más en esta situación? Ya os contaré si consigo ir a las clases y engancharme.

Ciao