{cosas que le pasan a una madre de familia numerosa}

26 de junio de 2014

Un plan: ir de picnic.


Me encantan las cestas de picnic, ¿a quién no le gustan, aunque sólo sea para mirarlas, o para ponerlas de decoración por ejemplo porque sepas que no vas a irte de picnic jamás de los jamases por eso de que el espíritu campestre no es lo tuyo?

Siempre he querido tener una, desde pequeña que me iba al campo con mis padres y cogía la bici, metía el bocadillo en la cesta y me iba de excursión con mis hermanos. Ahora la verdad es que los niños y yo nos conformamos con poner un mantel en el césped (artificial) del jardín de casa y montar ahí el aperitivo algún fin de semana. Me imagino el momento de trasladar la cesta, los niños, la cesta con la comida y las bebidas, y montar todo el chiringuito y se me esfuman las ganas del picnic idílico para qué engañarnos.



Pero, bueno, siempre habrá alguien a quien le apetezca y no tenga que cargar con semejante intendencia y logística para mi casi medio batallón. Ahora que ya hace calor, (horrible, lo odio) y puede que aquí en Valencia ya se haya pasado el momento de cargar con la cesta e irte al campo o la montaña, pero ir a la playa a hacer una merienda-cena al atardecer (sí, nada de brunchear que estresa mucho si lo tiene que hacer uno mismo, así que brunchear mejor a la calle y que nos lo den hecho), y es una muy buena opción si te gusta la playa, por supuesto.

Se pueden organizar diferentes tipos de picnic: romántico, familiar, con el grupo de amigos,  sólo las amigas, un cumpleaños infantil o de adultos, más sofisticado o más mundano, en la playa, en la montaña, en el campo, en un parque o en una piscina, vamos que posibilidades hay múltiples y variadas. Por supuesto, que no falte el mantel de cuadros, que sino ¡no se puede decir que es un picnic!

Podemos hacerlo como el de toda la vida, con el tupper de la tortilla de patatas y el pollo rebozado y la nevera de ir a la playa, y entonces matar el momento picnic-glamouroso del bonitismo que últimamente se ve en todas partes, o irnos a algo más sofisticado y pineable, que cada uno que elija lo que más le guste. El caso es que yo había venido aquí a hablar de las cestas y de lo ideales que son,  porque algunas parece que estén sacadas directamente de Pinterest. Las hay de todos los colores, tamaños y precios, por supuesto, pero la elección es difícil, no sabría cual elegir, pero os pongo algunas que no me importaría tener.




 

 
Pinchando en cada imagen tendréis acceso a cada una de ellas y en esta web tienen más modelos, pero estos cuatro me chiflan!!

¿Alguien se anima a ir de picnic? 

Ciao!

9 de junio de 2014

Una tienda: María Lunarillos.


La semana pasada estuvimos de cumpleaños en casa. De repente me encontré de bruces con la fecha y no tenía nada pensado y mucho menos preparado. Entre las interminables fiestas tardías y la vuelta a la rutina que se nos hizo bastante cuesta arriba, y de sopetón el dichoso cambio de horarios escolares de junio y me ha pillado el toro.

Para evitar la catástrofe, te pones manos a la obra porque tiempo precisamente no te sobra y te escurres las neuronas a base de bien para ver qué haces y se te enciende la bombilla no sabes cómo y se te ocurre una sencilla idea para celebrar los 18 de mi hija mayor, que está para pocas fiestas ahora mismo por que tiene la selectividad ya mismo.

Lunes. Salí corriendo a una tienda de un pueblo cercano donde venden todo tipo de cacharrería de cocina que me gusta a mí, y fui directa a buscar los moldes que necesitaba, pero sólo tenían la mitad de lo que quería. Momento de pánico y cara de pavor. ¿Y ahora qué hago? No había mucho margen de maniobra, porque el cumple era el ¡¡miércoles!!

Antes, cuando no era tan fácil encontrar en tiendas físicas cosas curiosas de cocina, compraba mucho por internet, así que recurrí otra vez a la red de redes y fui directa a una nueva tienda que tenía ganas de probar y esta era la ocasión perfecta: María Lunarillos. Hice el pedido el lunes antes de las 17h. y llegó el martes a las 9:30 am. ¡Justo a tiempo para el cumple!

Igual ya la conocíais pero yo la descubrí hace relativamente poco, ya sabéis que vivo en mi mundo #madretaxi, pero por si acaso yo la recomiendo.
Este fue al final el resultado de tanto correr.


Bizcocho de 18 El cuaderno de Pili

Al final hice dos bizcochos, el 1 era sin gluten el 8 era con gluten. Pero los dos eran el típico bizcocho de naranja de la receta de TMX y que literalmente vuela cada vez que lo hago en casa.

Y lo mejor de todo fue la cara de sorpresa de Marga cuando la hicimos entrar a soplar sus 18 velas y cantarle cumpleaños feliz a pleno pulmón, con conexión a Tokio incluida.

Ciao!